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Midsommar
Por Ele Pinkman
3 min leer


Como dicen por ahí, es mi blog y me lo f*** cuando quiero, y por eso mismo esta es mi valoración sobre una película que lo único que ha conseguido es robarme dos horas de tiempo y crearme escenas con las que tener pesadillas. Algunos dirán: “Bueno Ele, entonces si no te ha dejado indiferente es que ha logrado su objetivo”. No sé cómo rebatir esto sin ponerme soez, la verdad.
Ese tipo de argumentos, a estas alturas de mi vida cinéfila (y mi vida en general), la verdad, os los podéis meter por donde os quepan. No negaré que nuestra querida Florence está magnífica, pero es que ella empieza a ser como Meryl Streep o Margot Robbie: nunca hacen nada mal. Partiendo de esta obviedad, la película es un paseo infumable de dos horas por las ensoñaciones más locas de su DIRECTOR.
Es verdad, hay escenas que se quedarán contigo durante un tiempo, como la de los señores tirándose al vacío y cayendo sonoramente sobre el suelo y las piedras, o la orgía masiva que se montan con el novio de Florence; pero que ciertas imágenes se te graben a fuego no convierte automáticamente en buena a la película. También me acuerdo perfectamente de los días que pasé ingresada en urgencias por un problema de estómago que creí que iba a matarme y, sin embargo, no me apetece nada recordar aquella experiencia.
Ojalá esta reseña (que, por otra parte, no le interesa a nadie, la verdad) fuese más favorable, pero me resulta imposible sacar ni una sola cosa positiva de esta experiencia casi lisérgica y muy agónica que ha sido ver Midsommar.
Y, por favor, ahorraos las energías de intentar explicarla. Os recuerdo que soy de ese grupo reducido de gente que entendió el final de Lost y estuvo de acuerdo. No tengo problemas para entender cosas complejas.
A mi no me ha gustado la ejecución y no hay más.
Pero si te ha gustado, lo respeto (y hasta te envidio, la verdad).
Cuando la película se hace con un porrito en la mano
Y, honestamente, es una pena. Yo tenía las expectativas muy altas con esta película (mea culpa, regla número uno de las pelis: no tengas expectativas). Había oído cosas maravillosas y la premisa era fascinante, bla bla, pero la ejecución, para mi gusto, deja mucho que desear.
Los sibaritas y entendidos del buen cine (es decir, el cine polaco de los años 30 sin subtitular) pensarán que quien os habla no es más que una analfabeta cinematográfica cuyo gusto cinéfilo se reduce a Marvel o incluso a algo peor; que por eso no he entendido la película, porque mi cerebro no está a la altura de algo tan grande como lo que acabo de ver.
Vamos, que soy idiota.
“OK, boomer” es la primera cosa que se me pasa por la cabeza, la verdad. Las demás no puedo ponerlas por miedo a que me cierren el blog. ¿Soy idiota porque no he entendido la película o me quieren hacer idiota tratando de convencerme de que es una buena película? ¡Ajá! La eterna pregunta que se presenta cuando tienes una unpopular opinion.




Si, yo también me quedé estupefacta pero por otros motivos Florence...
