⚠️ PÁGINA EN CONSTRUCCIÓN (HAGO LO QUE PUEDO JEJE) ⚠️
From
SUSCRIPTORES
3 min leer


Yo a From no le veo lo que parece verle todo el mundo.
El episodio piloto fue, francamente, un diez. La vi prácticamente cuando se estrenó, cuando me daba la sensación de que nadie estaba hablando mucho de ella. La premisa era buenísima: gente que se queda atrapada en una especie de bucle temporal del que no pueden salir mientras hay unos bichos-persona que aparecen por las noches y sonríen muy siniestramente antes de comerte. La escena de la niña a la que se meriendan porque la pobrecilla abre la ventana a su "abuela" vive todavía en mi cabeza (por desgracia).
En la primera el misterio era adictivo: el misterio de los bichos-persona, el misterio de dónde están atrapados, el misterio de por qué, el misterio de todo. Pero nunca acabé de conectar con ninguno de los personajes. Ni uno solo. Ni siquiera con Michael, el de Lost. De hecho, hay más personajes que me caen regular tirando a mal o indiferencia, que los que se han ganado una pizca de mi cariño, y honestamente creo que para mi, ahí radica el problema.


Con todo y con eso, la primera temporada fue más o menos interesante, aunque ya empecé a vislumbrar los fallos de ritmo de la serie; pero me la terminé con un final muy digno, con ese autobús cargadito de gente llegando al pueblo maldito.
Y llegó la segunda temporada y se me hizo insufrible casi de principio a fin. El misterio del autobús era más poderoso que lo que contenía el autobús en sí. Otra vez me vi ante unos personajes que no me podían importar menos, con unas tramas de mierda, y asistí a cómo se diluía hasta casi el olvido el motivo por el que estaba enganchada a la serie: quiénes eran los bichos-persona-sonrientes.
Como buena hija predilecta de Perdidos, sé lo que es un buen misterio, sé lo que es que nada tenga sentido, sé lo que es la ciencia ficción y sé lo que es irse por otros derroteros. Pero en Lost los otros derroteros seguían siendo interesantes; aquí no.
No puedo con la mujer del guaperas ni con su familia en general. No puedo con el rarito del maletín. No puedo con el informático pirado al que le falta algún que otro Alprazolam para que se me haga tolerable. No puedo, en mayúsculas, con Fátima, la novieta del Lenny Kravitz. No puedo con que la médico, desde que está su novia allí, se haya lesbianizado físicamente. No pude con casi ningún capítulo.




Aun así me la terminé y, ojito aquí, ¡¡me vi también la tercera!! Porque no hay nada que me guste más que opinar con conocimiento de causa. Ni que decir tiene que se me hicieron bola todos y cada uno de los episodios en los que, para mi desgracia, tienen un peso descomunal mis dos personajes favoritos (nótese la ironía): la novia de Lenny Kravitz y la mujer del Bradley Cooper de marca blanca. Viajes en el tiempo (un tema muy espinoso y un poco cansino ya para mi gusto), fantasmas, profecías, bichos-persona, un "resulta-que-somos-familia"… no sé. Igual no eres tú, From, soy yo.
En esta serie todo son promesas. Siempre se está cociendo algo, pero nunca se cuece realmente nada importante. En esta serie se avanza en milímetros, y a mí eso me aburre soberanamente. Se pierden con tramas demasiado complicadas en personajes muy poco interesantes. El misterio sigue ahí, pero de tanta vuelta, cansa. Creo que es una serie magnífica para dos temporadas, tres como mucho, pero ya sabemos qué pasa cuando algo tiene éxito: lo exprimen hasta que solo quedan los huesos.
No voy a seguir con From, no me van a pillar en esta nueva temporada, tengo mejores cosas en las que perder el tiempo. Pero, como siempre, respeto e incluso envidio a los que han sabido encontrarle el punto y disfrutar de ella. Si eres uno de ellos: espero que la serie te dé lo que buscas. Yo, por mi parte, seguiré buscando.
¡Gracias por leerme, os quiero!
