⚠️ PÁGINA EN CONSTRUCCIÓN (HAGO LO QUE PUEDO JEJE) ⚠️
Nuestro Ultimo Verano En Escocia
Ele. Pinkman
2 min leer


Yo firmo todo lo que haga David Tennant; así, sin objetividad. Para mí siempre es un deleite ver a este actor que, tras su paso por Doctor Who, marcó un antes y un después en mi vida (tengo en ciernes un especial Doctor Who, tranquilos)...
Nuestro último verano en Escocia (What We Did on Our Holiday) es una dramedia de esas que consiguen sacarte una sonrisa en medio de un acontecimiento dramático y, al igual que Pride, tiene uno de esos argumentos bizarros que tan bien se le dan al cine británico, al que le gusta hacer un humor negro que roza lo pueril con temas como la muerte.
Doug (David Tennant) y Abi son una pareja normal que atraviesa un mal momento y decide irse a Escocia con sus tres hijos un poco raritos para escapar del estrés e intentar conectar como familia. Pero los niños no son tontos y ven que algo pasa. En medio de esto aparece el abuelo y el hermano de Doug —que aparentemente ha tenido más éxito en la vida— y empieza a aflorar esa rivalidad fraternal. Esto, unido al divorcio en ciernes, hace que el ambiente se enrarezca por mucho que todos intenten disimular para no entristecer al abuelo.
¿Quién no ha vivido una de esas situaciones de fingir algo para no poner triste a alguien?
Es un abuelo fantástico que, por cierto, tampoco se cree las apariencias y acaba haciendo piña con sus nietos; de ahí las vibes de Little Miss Sunshine, con esa alianza abuelo/nietos tan, tan, tan entrañable.
Hablando de los nietos: no soy yo una persona lo que se dice niñera. Por lo general no soporto a los críos en las películas (ni a la mayoría de los adolescentes). Ni siquiera aguanto a la niña de Logan. Son muy pocos los niños que despiertan mi simpatía, pero en este caso no tengo nada malo que decir de ninguno de los tres; en especial de la más pequeña que, junto con el abuelo, se convierte en lo mejor de la película.
Lo que más me gusta de este tipo de cine es cómo convierten lo inverosímil en algo plausible, en un “¿por qué no?”. La vida es así: extraña de cojones. ¿Cuántas veces te has visto envuelto en una situación que no sabrías explicar a nadie? ¿Nunca has dejado que algo escale hasta puntos un poco extraños (pero no delictivos, espero)?
Otro de sus puntos fuertes son, indudablemente, los paisajes. Oh my God, vaya panorámicas. Si nunca has estado en Escocia, te van a entrar ganas de ir. En definitiva, si buscas una peli amable para echar una tarde, que no caiga en tópicos pastelosos y guiones predecibles escritos por ChatGPT, dale una oportunidad a Nuestro último verano en Escocia.


Humor negro, Escocia y lecciones de vida
Me irritan los niños, pero estos no
