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Ser Friki

Por Ele Pinkman

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Los algoritmos solo premian las novedades. Es así: aventurarse a ser diferente está, en las redes sociales, penalizado. Lo cual no deja de ser chocante, ya que nos animan a, precisamente, ser diferentes, a salirnos de los moldes establecidos. Y, sin embargo, si decido publicar cosas que no estén de moda y que no esté haciendo todo el mundo, se me penaliza y me castigan con la invisibilidad.

A los adultos nunca se nos toma en serio cuando decimos que nos gusta la animación.

La gente corriente, vamos a llamarla "gente desnatada" (esa que podría camuflarse con una pared color beige sin que se notase), siempre que escucha estas palabras se imagina dos cosas. La primera: un niño pequeño atrapado en el cuerpo de un adulto porque, ¿quién en su sano juicio pasaría su tiempo libre viendo Teen Titans o Gumball? (Servidora levanta la mano). Además, seguro que somos de esos que coleccionamos Funkos, tenemos la casa llena de “muñecos” y seguimos jugando a Pokémon Go.


La otra versión de lo que imaginan los desnatados es a un otaku. Otaku como definición de "friki" que colecciona figuras de dibujos asiáticos, viste estrafalariamente, tiene el pelo de colores y es peor aún incluso que el primero; porque, además, este tiene 42 años, vive con sus padres y es feo o fea de cojones. Con semejantes estereotipos en la cabeza (que admito, alguna gente se encarga de alimentar…) es difícil imaginar a un abogado de 50 años, trajeado y tranquilo, viendo anime en casa en su tiempo libre. Pero existen.

Existen y a veces van a mi lado en el autobús viendo "dibujitos" en el móvil mientras llegan a casa.

Tampoco se nos toma en serio si decimos que nos gusta la fantasía. A los estereotipos de antes hay que añadir que quizá seamos de esa gente rara que se viste de elfo para ir a uno de esos eventos de cómics llenos de gente "sin madurar" como nosotros. Y yo, que soy todo lo nombrado anteriormente y mucho más, me pregunto: ¿quién es aquí el triste?

¿No os parece descorazonador que haya gente sin pasiones? ¿Gente que haya dejado morir a su niño interno en pos de encajar en una sociedad de mierda?¿Gente, como he dicho antes, que podría camuflarse con una pared beige y nadie notaría la diferencia?


“Me encanta viajar”, ok, a quién no. “Me gustan los perros”, ok. “Me encanta salir de cañas con mis amigos”, qué pereza. “Me encanta ir a la playa”, doble pereza. “No me gusta que me mientan”, absurdo.

“Me encanta salir a buscar setas los domingos. Una vez me confundí y casi me muero”, ahí sí que tienes mi atención. “Me flipa el cosplay”, cuéntame más.

Me duele que a alguien a quien le flipa el cosplay no se le asocie con ser médico o tener 47 años.

Me duele que los videojuegos se consideren tan masculinos y que las chicas, solo por su sexo, se asuma que no saben ni jugar ni de lo que hablan. Me duele ser una auténtica friki y escuchar “no lo pareces” en mi trabajo, o “te pega” cuando visto un poco más alternativa.


Y también me duele no equivocarme más y que la gente me demuestre que no son desnatados. Me fastidia descubrir que tengo razón, que en la mayoría de la gente no hay más de lo que ves, que son directamente yogures caducados. Gente de playa, cañas y Bad Bunny. La urticaria hecha persona. "Martas" cuya máxima pasión en la vida es comprarse un abrigo marrón de Zara que le han visto llevar a una influencer.

Amigo, amiga o amigue que estás leyendo esto (y si has llegado aquí estoy segura de que es por algo): encajar está sobrevalorado. Que viva lo raro, lo alternativo y lo diferente. Que vivan los frikis, que son los que damos color al mundo.

¡Chimpún!

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