⚠️ PÁGINA EN CONSTRUCCIÓN (HAGO LO QUE PUEDO JEJE) ⚠️

Beef

Por Ele Pinkman

3 min leer

En mis tiempos de juventud, a los beef se les conocía como una bronca. La gente no tenía beefs, tenía broncas, malos rollos, odio visceral.

La primera vez que oí este término fue para poner nombre al mal rollo que había entre Taylor Swift y Katy Perry porque una le robó un bailarín a la otra o algo así (superdramático, sí). Beef. Como muffin, workshop o videocall. Ojalá pudiese reproducir en un post toda la tontuna que vivo en la oficina en la que a veces trabajo, donde la mitad del tiempo tengo que escuchar términos que existen en español pero que, por algún motivo (supongo que por molar más y parecer más serios), se dicen en inglés; y yo tengo que fingir que es todo normal y no puedo reírme porque somos gente bien.

Después de este inciso que no le interesa a nadie, prosigo.

Beef cuenta la historia de, efectivamente, una bronca. Una road rage para ser más exactos o, lo que es lo mismo, esa mala hostia que te entra cuando te encuentras en la carretera con alguien que no sabe conducir. O con un coche mal aparcado al lado del tuyo que te impide entrar en tu vehículo.

Después de este momento patrocinado por la derecha española, lo que pretendía decir es que, a pesar del surrealismo de algunas cosas, es muy fácil perderse en una discusión y dejar que escale sin sentido hasta el punto donde ninguno de los dos sabe por qué está haciendo lo que está haciendo; pero antes muerto que perder esa batalla, por absurda y dañina que sea.

En este caso, los que acaban teniendo bronca son Danny (Steven Yeun, Glenn en The Walking Dead) y Amy (Ali Wong, Erin en Paper Girls): un contratista fracasado y una empresaria descontenta. Como a veces pasa, el pique va escalando hasta encontrarse en situaciones completamente surrealistas donde cualquier cosa vale con tal de fastidiar al otro.

A mí me suele pasar con los vecinos. Me entran unas oleadas de odio nada sanas donde digo que voy a hacer un montón de barbaridades. Mi vecino el twitcher me pone especialmente nerviosa con sus grititos y alegrías a las tres de la mañana porque PARECE QUE BORJA MARTÍNEZ, DEL 2ºE, NO TIENE RESPETO por la gente que trabaja de verdad y levanta este país, no como él, que se pasa el día jugando a videojuegos, haciendo el vago y cerrando la persiana a las cinco de la mañana como si estuviese decapitando a María Antonieta.

A mi favor diré que me gusta mucho hablar, pero nunca he hecho nada para fastidiar a mis vecinos. Lo mío es una cosa pasivo-agresiva: les dejo notitas en la puerta escritas en un impecable castellano donde les digo de todo pero de una manera tan elegante que es imposible enfadarse conmigo (o eso creo yo, hasta que algún día alguien me dé unas hostias en el ascensor).

De verdad que me pasa: es la tercera vez que pierdo el hilo original de este artículo.

Beef (o Bronca) es una serie de esas que se ve de una sentada. Diez capitulitos de treinta minutos que se pasan bastante rápido y que nos hacen reflexionar sobre hasta qué punto merecen la pena ciertas cosas en la vida y cuándo, como he dicho antes, hacemos muchas cosas que nos hacen daño solo porque no sabemos ni parar ni perder.

En resumen: que le deis una oportunidad, leñe.

P:D: Los que me seguís en redes sabréis que mis vecinos han cambiado y ahora son una pareja tóxica que me hace "echar de menos" a Borja JAJA.

Broncas de tráfico que se van de las manos